el sonido me aturdió
resonaba tan cerca de mí
que perdí toda capacidad auditiva
era estruendoso
y no disminuía en ningún momento,
aunque a veces parecía hacerlo
pero eran simples ficciones,
no cesaba
y acompañaba cada segundo
de mi vida
provenía de un goteo
allá a lo lejos,
que al acercarme a ver
era de sangre
de mi propia sangre
y de la de otros,
goteaba incesantemente
el ruido era ya insoportable,
el goteo era infinito
y me consumía a cada segundo
me arranqué ambos oídos de cuajo,
deje todo el sector
a solo carne,
pero no dejaba de escucharlo
carcomía toda mi mente
mi piel
mi existencia
me destruyo de a poco,
me consumió
hizo latir mi cabeza
y cada entraña de mi cuerpo
me llamó
a ungirme con él,
se convirtió en un goteo
aún más pausado
me enfermó
y sucumbí ante él
me deje llevar
y decidí unirme a él
pasamos a ser uno
el goteo
y yo
unidos por el resto de la eternidad
No hay comentarios.:
Publicar un comentario