Razón
contra
otra razón
Mente,
árbol de
la razón,
raíces,
tronco,
ramas, e
incluso hojas
Gran e incomprendido,
y por siempre,
inexplicable árbol
No lo entendemos,
lo miramos,
lo contemplamos,
pero no podemos
tocarlo
Las ideas,
bellas,
no pueden ser
besadas
Árbol,
oh bello árbol,
dame tu néctar,
dejáme echarme
en tus raíces
dejáme conocerte
Oh bello árbol,
no te escondas más,
nadie te hará daño
Oh bello
y desconocido
árbol,
bello e inagotable
Razón
contra
razón
¿Y si nunca
lo terminamos
de conocer?
Podemos echarnos
sobre sus raíces,
acariciarlas,
estudiarlas y mirarlas
Las podemos recorrer,
junto con él
gran e indestructible
tronco
Podemos jugar
y subir
sobre sus ramas
acariciar
y oler
sus hojas,
sentirlas
pero no podemos,
ni por cerca,
conocerlo,
pero ello no limita,
sino que libera
Al igual que
un infinito
sin recorrer,
sin conocer
Oh bello árbol,
dejame vivir
de tu néctar
Pero nunca
dejes de crecer,
siempre estaré gustoso
de recorrerte
Oh bello árbol
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