Relojes,
aquel viejo invento del humano
en su afán de controlar el tiempo,
de medirlo
pequeñas manecillas
maquillando el paso de las horas
y dando una ilusión de dominio
sobre las mismas
los relojes embutan mis sentidos,
no he de negarlo
y el pequeño tic tac
destruye mis oídos
pero existe un reloj,
de origen antiguo,
que estremece mi cuerpo
más que cualquier otro
tiene sobre mí un efecto terrorífico
podría decirse
hasta destructivo
al ya típico tic tac
se le suman las campanadas
que anuncian la llegada
de cada hora
y la llegada de las doce
era la más destructiva
y fue un día, un largo día,
que un presentimiento regía mi cuerpo,
el tic tac se volvía más irritante
a cada instante
y cada campanada
me acercaba al lecho de muerte
y transcurrieron las horas,
con un frío recorriendo mi cuerpo,
como si de un aviso se tratara
entre horas
deambulaba de aquí para allá
con paso lúgubre
y a cada hora detenía mi paso
y me estremecía con cada campanada
mientras la llegada de las doce
me acechaba
hasta que llegaron
las doce campanadas
que anunciarían mi fin
I
la primera campanada
destruyo la poca quietud que me quedaba
y llevo a mi cuerpo a la más inmensa ansiedad
II
la segunda campanada
generó que mis pupilas
se tornen gigantes, ocupando todo el globo ocular,
generando un temor aún más grande en mí
III
la tercera campanada
acompaño un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo
y destruyo toda pequeña esperanza
que existía de vida en mí
IV
la cuarta campanada
fue devastadora sobre mi rostro
y lo dejo calaverico,
con un aspecto terrorífico y escalofriante
que llego a asustarme
incluso a mí
V
quinta campanada
temores invaden mi mente
y caigo en un abismo
del cual
algo me anuncia que no saldré
VI
sexta campanada,
la mitad de mis momentos finales
han transcurrido
y ya no puedo emitir palabra
solo rió como desquiciado
y me revuelco en el suelo
VII
séptima campanada
y es un sufrimiento que no parece tener fin
ruego que esto termino,
pero se que el tiempo
todavía no ha terminado
de cobrarme como víctima
VIII
octava campanada
y todo ya ha oscurecido,
acarreando consigo un silencio infernal
que solo es interrumpido por el tictac
y las incesantes campanadas
nada parece ya existir
ni sobrevivir
IX
novena campanada,
más cerca del final
y de abandonar esta tortura
en la cual mi mente ya no reacciona
y mi cuerpo ha quedado inmóvil
X
décima campanada
y mi cuerpo recupera la movilidad,
ayudándome a incorporarme con dificultad del suelo
me acerco al reloj
y vocifero contra él,
con las pocas energías que me quedan
vocifero contra el tiempo
y las campanadas
he perdido la cordura
XI
onceava campanada
y vuelvo a reír,
que esto esta por terminar
abrazo a la oscuridad
y vocifero una vez más contra el reloj
XII
doceava campanada,
es el final
un extraño sentimiento recorre mi cuerpo
y caigo en un abismo infinito,
repleto de oscuridad
abrazado por la muerte
susurro en su oído palabras incomprensibles
y sigo cayendo
riendo como un loco
he sucumbido,
he caído ante los temores
y abandonare el reloj
como si de una comedia se tratara,
mi demacrado y calaverico rostro
dibuja una última sonrisa antes de morir
y es mi fin,
derrotado por el tiempo,
los relojes y las campanadas
lunes, 23 de noviembre de 2015
lunes, 9 de noviembre de 2015
Mi propia muerte
Luego de tantas amenazas,
tantas seducciones
de aquellos viejos susurros
he caído,
al fin
he muerto
ahora siento como caigo libremente,
como si la materia
que componía mi cuerpo
todo mi peso,
mi sangre,
mi cerebro
hubieran desaparecido
y ya nada pesara
escucho a lo lejos
sonidos
provenientes de la nada
a la que estoy cayendo
son ecos
de viejos gritos
que me llaman,
me quieren impulsar
y levantarme
pero no lo lograrán,
mi destino estaba ya fijado
y nada lamento de esta muerte
de esta caída
deben de ser mis últimos minutos de conciencia
y mientras tanto
siento como mi cuerpo flota
mi fallecimiento
ha provocado
mi desintegración interna
ya no puedo emitir voz alguna
y solo me queda escuchar
siquiera mover alguna extremidad es algo posible,
solo me queda caer
y escuchar aquellos ruidos extraños
quizás solo sea yo cayendo en la nada,
quizás sea el todo entrometiendose en la nada
o quizás solo sea la muerte,
repitiendo un eco,
que de a poco se traduce en silencio
y en el final
de todo
tantas seducciones
de aquellos viejos susurros
he caído,
al fin
he muerto
ahora siento como caigo libremente,
como si la materia
que componía mi cuerpo
todo mi peso,
mi sangre,
mi cerebro
hubieran desaparecido
y ya nada pesara
escucho a lo lejos
sonidos
provenientes de la nada
a la que estoy cayendo
son ecos
de viejos gritos
que me llaman,
me quieren impulsar
y levantarme
pero no lo lograrán,
mi destino estaba ya fijado
y nada lamento de esta muerte
de esta caída
deben de ser mis últimos minutos de conciencia
y mientras tanto
siento como mi cuerpo flota
mi fallecimiento
ha provocado
mi desintegración interna
ya no puedo emitir voz alguna
y solo me queda escuchar
siquiera mover alguna extremidad es algo posible,
solo me queda caer
y escuchar aquellos ruidos extraños
quizás solo sea yo cayendo en la nada,
quizás sea el todo entrometiendose en la nada
o quizás solo sea la muerte,
repitiendo un eco,
que de a poco se traduce en silencio
y en el final
de todo
jueves, 5 de noviembre de 2015
Habitación
la vida
se me ha perdido
en aquella habitación
aquel lugar,
de apariencia lúgubre,
ha consumido mi estadía
en este mundo
ha distorsionado
todas mis concepciones
de tiempo y espacio
me he pérdido
en aquellas cuatro paredes
y he tardado días
en encontrarme
vagando como desquiciado,
repitiendo palabras en latín
cuyo significado ignoraba
parecían atraer algún mal
a aquel lugar
que naturalmente
ya tenía oscuridad
y atraía
a la muerte
sentía el piso
y las paredes latir,
como si de un corazón se trataran
parecían acercarse a mí,
pero cuando abría los ojos
se encontraban a lo lejos,
y parecían nunca haberse acercado
ya nada podía hacer
para escapar de aquella habitación
mi mente
estaba atrapada en las cuatro paredes
mi corazón
había pérdido su fuerza,
que había sido tomada por alguna fuerza
que no conocía
mi alma
estaba carcomida
por las palabras
que solía susurrar
quizás nunca saldría de allí
quizás
solo me quede vagando en aquella oscuridad
por el resto de mi eternidad
quizás
yo ya no soy lo que solía ser
y ni siquiera soy humano
quizás solo
era un cuerpo flotando
esperando ser absorvido
por la muerte
se me ha perdido
en aquella habitación
aquel lugar,
de apariencia lúgubre,
ha consumido mi estadía
en este mundo
ha distorsionado
todas mis concepciones
de tiempo y espacio
me he pérdido
en aquellas cuatro paredes
y he tardado días
en encontrarme
vagando como desquiciado,
repitiendo palabras en latín
cuyo significado ignoraba
parecían atraer algún mal
a aquel lugar
que naturalmente
ya tenía oscuridad
y atraía
a la muerte
sentía el piso
y las paredes latir,
como si de un corazón se trataran
parecían acercarse a mí,
pero cuando abría los ojos
se encontraban a lo lejos,
y parecían nunca haberse acercado
ya nada podía hacer
para escapar de aquella habitación
mi mente
estaba atrapada en las cuatro paredes
mi corazón
había pérdido su fuerza,
que había sido tomada por alguna fuerza
que no conocía
mi alma
estaba carcomida
por las palabras
que solía susurrar
quizás nunca saldría de allí
quizás
solo me quede vagando en aquella oscuridad
por el resto de mi eternidad
quizás
yo ya no soy lo que solía ser
y ni siquiera soy humano
quizás solo
era un cuerpo flotando
esperando ser absorvido
por la muerte
domingo, 1 de noviembre de 2015
Utopía de silencio
utopía de ausencia de sonidos
utopía de silencio
¿qué tan posible es una existencia
que solo se vea circundada por el silencio?
comprendiendo al silencio mismo
como la ausencia total
de sonidos
sin embargo,
se antoja imposible
mis sentidos tiemblan
al pensar una existencia
que solo conozca el silencio
o peor aún,
que lo conozca
luego de haber presenciado
a los sonidos
de haberse degustado con ellos
quizás los sonidos
y las palabras nos atrapen
pero así también el silencio
¿será que no existe un equilibrio entre ambos?
¿será así que el silencio total
es solo una idealización imposible?
y,
el todo no sería todo
sin los sonidos
y,
la nada no sería nada
sin el silencio
complementos distantes
mis sentidos vuelven a temblar ante esto
pero,
¿sería posible vivir
reinados por el silencio?
utopía de silencio
¿qué tan posible es una existencia
que solo se vea circundada por el silencio?
comprendiendo al silencio mismo
como la ausencia total
de sonidos
sin embargo,
se antoja imposible
mis sentidos tiemblan
al pensar una existencia
que solo conozca el silencio
o peor aún,
que lo conozca
luego de haber presenciado
a los sonidos
de haberse degustado con ellos
quizás los sonidos
y las palabras nos atrapen
pero así también el silencio
¿será que no existe un equilibrio entre ambos?
¿será así que el silencio total
es solo una idealización imposible?
y,
el todo no sería todo
sin los sonidos
y,
la nada no sería nada
sin el silencio
complementos distantes
mis sentidos vuelven a temblar ante esto
pero,
¿sería posible vivir
reinados por el silencio?
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