un temblor
sacudió mi cerebro
y mi cráneo
me hallé estremecido
ante aquel acontecimiento,
el miedo se apodero
de mí
mis huesos se fortalecieron,
mis músuclos se tensaron,
los ojos se abrieron
hasta lo máximo que los párpados
les permitían
el temblor volvió,
me estremecio,
sentí el cráneo resquebrajarse
y fue aumentando
la magnitud del temblor,
el tiempo entre cada uno
era cada ocasión menor
mi cráneo
siguió resquebrajandose
de a poco,
hasta que en un fuerte temblor
se dividió en dos
sentí los huesos separarse,
romperse cual vaso contra el piso
la sangre comenzó a emanar
y mi cerebro se encontraba solo
ante la intemperie
me dominaba el miedo
y mi cuerpo ya no respondía
era el momento,
otro fuerte temblor
sacudió mi cerebro
y lo hizo explotar
mis sesos se repartieron
por todo el lugar,
lo poco que quedaba de cráneo
se esparció por el piso
y la sangre mancho las paredes,
mi cuerpo quedo inerte
allí donde había estado postrado
desde el primer temblor
y el mismo se fue,
me abandono
en camino de cobrar
una nueva víctima
No hay comentarios.:
Publicar un comentario